sábado, 12 de febrero de 2011
QUERER ES........
Me gustaría disfrutarais un Feliz Año Nuevo y que recibais todo aquello que deseeis.
Para mi espero que éste sea un año de tránsito, pues tal como os expliqué en un post, mi número preferido es el 13, y mi objetivo es superar el año 2013
Siempre he pensado que en esta vida querer es poder, y lo cierto es que la mayoría de objetivos que me he propuesto se me han cumplido. Para lograr un objetivo es necesario vencer todas las dificultades que puedan surgir, sacando toda la fuerza espiritual y material para lograrlo, por supuesto sin perjudicar a nadie ni dañar al prójimo.
Ahora sentado en mi sillón mágico, me gustaría conseguir muchas cosas, y doña ELA no me lo permite. Quiero levantar un folio de papel y no puedo. Quiero besar y mi máscara no me lo permite. Quiero amar y mi cuerpo no me lo permite. Quiero jugar con mi nieto y no puedo. Quiero, quiero tantas cosas y no puedo. Tan solo puedo observar desde mi ventana los limones de mi limonero, sin ni siquiera poderlos coger. Puedo ver a la gente andar por la calle y no puedo saludarles. He perdido el poder de querer porque contra el vicio de querer, esta la virtud de dona ELA de NO dar.
Todos vosotros que disfrutáis de buena salud, seguid mi consejo, exigirle a la vida todo aquello que deseeis, no importa ni edad ni sexo, solamente la voluntad de conseguirlo venciendo todos los obstáculos que se os presenten.
Ahora estáis a tiempo, os mereceis ser felices y disfrutar esta felicidad con todos los vuestros.
Amigos, querer es poder, os quiero.
viernes, 10 de diciembre de 2010
¡ Mierda ...!
martes, 2 de noviembre de 2010
La sonrisa...
Cuando recibo las visitas de mis amistades, mis familiares, me manifiesto con una amplia sonrisa. Sus primeras palabras son las de, ¡que buena cara haces!, ¡te noto muy bien!. correspondiéndome también con una sonrisa. Si por el contrario los recibo con total normalidad observo que su impresión es que mi estado de animo deja mucho que desear.Si una sonrisa produce felicidad no nos privemos, sonriamos todos aunque nuestra realidad sea muy distinta. Seamos felices, sonriamos siempre.
viernes, 17 de septiembre de 2010
La realidad...
La realidad, nuestra realidad puede ser alegre o triste. Pero debemos tener la suficiente capacidad para transformar la tristeza en alegría.
Cuando me diagnosticaron la ELA mi realidad se entristeció, me quedaban entre dos y cinco años de vida. Duro golpe, no debía hundirme, hablé con mi mente, traté de explicarle mi realidad y lo duro que sería hasta el final. La verdad es que no me costó mucho devolverle la alegría pues respiraba con normalidad, mis brazos tenían la fuerza de siempre y mis piernas corrían en consonancia con mi edad. La convencí facilmente, pues mi vida seguía igual y mi estado de ánimos transmitía alegría para todos.
Han pasado casi cuatro años, me miro al espejo, ¡ Dios mío ! que distinta es mi realidad actual, donde está mi pecho musculoso, mis fuertes brazos, mi cuello rígido, lentamente doña ELA se los ha comido. Mi mente empieza a tambalear a entristecerse, ya no se acuerda de mi conversación, ha pasado mucho tiempo y el deterioro físico ha sido importante. Pienso que hay que reciclarla, actualizarla y prepararla para la evolución de la enfermedad.
Mi realidad es como un péndulo en movimiento con dos extremos, el pesimista, no merece la pena vivir y el optimista, lucha hasta el final. Dicen que los extremos se tocan, cuando esto sucede se pasa de un estado al otro muy rápidamente. Por este motivo debo huir de mis pensamientos extremos y pensar mi realidad y mi futuro cuando el péndulo esté parado. Que difícil es ponerlo en movimiento y decidir cuando quiero que se pare para decir, hasta aquí quiero llegar.
Por fin he aclarado mis pensamientos, por fin tengo claro el límite para poner fin al deterioro físico de mi cuerpo.
No tengo miedo a morir, es más, creo que es un privilegio poder decidir en que momento de tu vida deseas volar hacia la eternidad. Lo mas duro es pensar que te separas de tus seres mas queridos, pero te queda el consuelo de ser el tributo que hay de pagar por haber nacido.
Me siento feliz.