domingo, 8 de diciembre de 2013

Marató...


La marató es un programa de TV3, la televisión autonómica de Cataluña. Llama a la solidaridad de los ciudadanos para la recaudación de dinero destinado a la investigación de enfermedades. Este año va dirigida a enfermedades degenerativas, ELA, Parkinson, alzheimer, entre otras. El año pasado se recaudaron más de doce millones de euros para salvar la vida de estos enfermos.

Es una vergüenza que los países, sus gobiernos inviertan miles de millones para armas que solo sirven para matar y destruir y tengamos que ser nosotros los ciudadanos los que a base de donaciones tengamos que salvar vida humanas.

A pesar de las investigaciones realizadas hasta hoy poco se ha avanzado y los enfermos esperamos con ilusión el tratamiento que nos devuelva los años de vida que estas enfermedades nos quieren recortar.

Está demostrado que nuestro cerebro tan solo está desarrollado intelectualmente en un 10% de su capacidad motivo por el cual no llega a entender el porqué aparecen estas enfermedades y cual sería el tratamiento curativo. Mi mente piensa que en el 90% de la masa cerebral que está dormida está la verdad y el descubrimiento de los tratamientos curativos, aunque también pueden aparecer nuevas enfermedades cerebrales que no deben preocuparnos porque este cerebro al 100% lo curaría todo.

Para ello propongo una Maratón mundial cuya recaudación iría destinada a la investigación del cerebro cuya inteligencia es vital para los enfermos crónicos

E-estoy contento, muy contento
L-los años pasan conmigo
A-amo la vida

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.

Os quiero

domingo, 17 de noviembre de 2013

Las llaves...


A veces le damos poca importancia a cosas que nos acompañan todos los días de nuestras vidas.

A lo largo de mi vida he convivido con varias llaves teniendo cada una de ellas su historia y sus recuerdos.

Cuando mis hijos eran bebés recuerdo el manojo de llaves de plástico con diferentes colores cuyo ruido les divertía y al morderlas les apaciguaba el dolor de sus encías por la aparición de sus primeros dientecillos.

Igualmente me quedó en mi mente el muñeco de plástico que al darle cuerda andaba y movía su cuerpo. Una vez al darle cuerda la cabeza de la llave se rompió dejando en su interior los dientes de la llave que nunca más volverá a andar, igual que nuestra columna vertebral ha roto la comunicación entre nuestro cerebro y las motoneuronas dejando nuestro cuerpo sin movimiento.

Aquel tren de hojalata que con una llave encogía el muelle para enganchar la máquina al resto de los vagones haciendo correr el tren en las vías de hierro.

Nos hacemos adultos y nuestros padres nos demuestran su confianza dándonos la llave de nuestra vivienda. Con esta llave presumimos de ser hombrecitos.

Llega la llave invisible del amor, que abre nuestros corazones y permanecen abiertos hasta que el destino los cierren.

Uno de nuestros juguetes más apreciados es la llave del primer coche, de segunda mano, no se podía más, por su tubo de escape salía humo blanco indicando que el motor necesitaba una reparación. Este coche fue testigo de nuestras primeras palabras de amor en la oscuridad de la noche.

El casado casa quiere y con ella la llave que nos permitió una nueva vida y a pesar que han continuado otras llaves el hogar es el mismo.

Queda pendiente la llave del pequeño apartamento de madera que nunca más se volverá a abrir, incinerándose cuyas cenizas quedarán para la eternidad.

De todas las llaves la que más aprecio es ésta que todas las mañanas me despierta al abrir la puerta que comunica al jardín. Abro los ojos y oigo el murmullo del aire que expulsa la mascarilla que me permite respirar dándome cuenta que estoy vivo. A continuación las palabras "buenos días cariño" y el primer beso del día.

Sin lugar a dudas ésta es la llave de mi vida.

ELA más que una enfermedad es poesía,

E-eres mala muy mala
L-la vida me quieres quitar
A-aunque no lo vas a conseguir

Os quiero

sábado, 26 de octubre de 2013

La mente libre ...

Mi intención no es explicaros mi vida sino resumirlra brevemente para comentar este post.

Durante muchos años he sido jefe de ventas en varias empresas. Mi misión consistía en conseguir los objetivos de ventas entre todos los clientes de mi amplia zona, algunos de ellos los visitaba particularmente y otros apoyando a cada uno de mis vendedores.

Todas las semanas en compañía de mi coche o desplazándome en aviones recorría cientos de kilómetros. Mi trabajo me absorvía la totalidad de las horas del día, sin darme tiempo para leer los periódicos, ni ver la televisión para enterarme de lo que sucedía en el mundo, es decir no conocía más allá de mi nariz.
Vivía en un mundo irreal con mi cuerpo libre y mi mente prisionera.

Llegó Doña ELA y sin pedirme permiso me arrebató mi libertad corporal hasta dejarme encarcelado en mi sillón. Tan solo frente a mi limonero y mi amiga y también enemiga la televisión. Todos los días me envía las pocas notícias alegres y las muchas desagradables. Mi mente la recibe y me doy cuenta de que hay una vida real a la cual le había prestado muy poca atención.

Tan horrorosas como que anualmente mueren de hambre muchas criaturas inocentes, cientos de naúfragos mueren en busca de una tierra que no los quiere. Tan solo el Santo Padre dijo ¡Vergüenza!, pero todo quedó en eso, palabras. Nadie ha hecho nada por ellos. Guerras con la novedad de las terribles armas químicas. Desastres y más desastres.

Por si fuera poco la crisis económica ha invadido toda Europa, traduciéndose en recortes en todos los derechos conseguidos por los trabajadores. Recortes en Sanidad, Cultura, Pensiones, prestaciones....

Mi mente que ha permanecido dormida en un profundo sueño ha despertado y me ha mostrado el mundo real.

He creado mi propio partido, ¡El Crit!, ¡El grito!. Grito en silencio contra todas estas injusticias y me revelo conmigo mismo por no poder salir a la calle con pancartas reivindicativas, acompañar en las manifestaciones y si fuese necesario enfrentarme con los elementos que los prohibiese.

Me duele que haya tenido que ser la ELA la que ha producido este cambio en mi forma de pensar pero me alegro porque si no hubiese sido por ella igual continuaría viviendo en la ignorancia.

¡Dios!, no eres justo conmigo, ahoras que has liberado mi mente has encarcelado mi cuerpo.

Espero que algún día lo pueda entender.

Os quiero

sábado, 28 de septiembre de 2013

Yo sigo...

Amigo"L", quiero agradecerte tu comentario en mi blog y decirte que lamento profundamente el fallecimiento de tu madre.

Me pregunto, ¿cuántos más hemos de morir hasta que la ciencia encuentre un tratamiento para curar o frenar esta terrible enfermedad?.

"Yo sigo", simpática frase que pronunciaba el humorista Joe Rígoli con la cual y su mímica nos hizo reir en la década de los 80 en su programa televisivo.

Con él recorrí la costa mediterránea promocionando un producto que había ideado. Se trataba de un rollo de papel higiénico en el cual estaban impresos varios de sus chistes, haciéndonos más divertido nuestro tiempo en el baño.

Un saludo Joe.

La fatídica noche del apagón eléctrico no acabó aquí. Mi esposa solicitó con carácter urgente a la empresa que suministra las máquinas de respirar otra nueva para sustituir a la que fallaron sus baterías.

Al día siguiente me trajeron una nueva, sin embargo yo preferí continuar con la que estaba conectado.

Por la noche ya en el dormitorio me conectaron a la nueva. Al ponerla en marcha observamos un ligero sonido inhabitual. Como que estaba receloso de la noche anterior pedí que me la cambiase.

Al día siguiente ya sentado en mi sillón me cambiaron a la nueva. Mientras el electricista trataba de encontrar la avería un nuevo generador más potente suministraba la corriente eléctrica, mientras mi hijo colaboraba con el operario.

En un descanso mi hijo se sentó frente a mí, estábamos hablando cuando de repente la máquina se paró dejándome sin aire, la máquina iluminó su pantalla y se repitieron los pitidos encendiéndose los chivatos rojos indicando que se habia averiado. Al comprobar que no recibía aire moví la cabeza de derecha a izquierda movimiento que ya habíamos acordado en el caso de producirse un fallo como éste. Rápidamente mi hijo corrió al dormitorio en busca de la otra máquina haciendo el cambio.

De no haber sido por mi hijo posiblemente no estaría dictando este blog. Pienso que hubiese sucedido si en lugar de cambiar la máquina por la noche hubiese dormido con la que tan sólo funcionó durante 2 horas.

En treinta y seis horas gané tres batallas, aún espero la guerra final que intentaré ganar.

Por eso os digo que a pesar de todo "yo sigo".

Compañeros eláticos tenemos una esperanzadora notícia, investigadores de Israel y Estados Unidos desde el 2010 están realizando unos ensayos clínicos con células madre. En esta primera fase han conseguido unos resultados favorables, en algunos enfermos la evolución de la enfermedad se ha frenado y en otros pacientes parece ser que han tenido una mejoría. En el pasado 2012 empezaron una segunda fase cuyos resultados serán conocidos dentro de dos años.

Amigos tenemos una gran motivación para luchar con todas nuestras fuerzas, sin desánimos, pensando en que podremos alargar nuestra vida al lado de nuestra família, amigos y soñar en un futuro mejor.

Por mi parte pondré toda mi fuerza mental y física.

Por eso os digo "Yo sigo", ¿y vosotros?.

Os quiero

domingo, 25 de agosto de 2013

Estar o no estar...


Lo que os voy a contar aunque parezca inversosimil me sucedió a mí.

Fue el último lunes del pasado mes de Julio cuando ayudado con la grúa me depositaron en la cama dispuesto a dormirme. A las 2 y media de la madrugada la máquina de respirar empezó a emitir pitidos y su pantalla se iluminaba indicando que no llegaba la corriente eléctrica, se alimentaba de su propia bateria. Mi esposa se despertó y viendo las indicaciones de la máquina se dirigió al cuadró eléctrico observando que los diferenciales estaban caidos y a cada intento de subirlos estos volvian a bajarse. Toda la vivienda estaba a oscuras ante esta situación llamó a nuestro hijo que estaba a unos 25 minutos de distancia.

Cuando llegó puso en marcha el generador por estrenar y que semanalmente arrancábamos compronbando su buen funcionamiento. Con el generador, la máquina volvía a alimentarse de corriente eléctrica. Llamamos al servicio de averías externo y nos comunicó que no habían detectado ningún fallo, por lo cual deducimos que se trataba de una avería interna de la vivienda.

Decidimos buscar a un electricista de urgencias a pesar de la hora que era. Llamamos al 11822 y nos facilitó el teléfono de una empresa que se dedicaba a estas emergencias. Al cabo de una hora llegó el operario confirmando que el fallo interno era difícil de localizar debido al horario intempestivo. Estábamos tranquilos pues el generador me suministraba la corriente. De pronto el generador se paró y dejó de funcionar, volvió la máquina a suministrarme de su propia batería cuya duración calculábamos alrededor de una hora y media a dos, pero ya había trabajado cerca de las dos horas. Empezó a pitar y antes de que se agotase decidimos cambiarla por una segunda que tenemos. Indicándole al operario que debía encontrar una solución antes de que esta nueva batería se agotase, disponiendo de unas 2 horas.

Cual fue nuestra sorpresa que a los 15 minutos se paró la máquina, tan sólo disponíamos del poco tiempo de vida que le quedaba a la primera máquina.

Vivimos en una casa individual con pocos vecinos al lado y la mayoría de vacaciones, podía ser una solución llevarme a casa de uno de ellos pero la calle debido a las obras de pavimentación estaba toda levantada y llena de surcos. Mi hijo decidió entonces pedir una ambulancia y el operario nos dijo que iba a hacer un puente tomando la electricidad directamente del exterior y que podía tardar unos diez minutos. Seguramente la ambulancia tardaría más.

Desconocíamos cuanto aguantaría las agotadas baterías. La suerte estaba echada.

La máquina de respirar emitía sus últimos pitidos indicando que su batería estaba agotada como si fuesen los últimos latidos de un corazón.

El operario trabajaba a marchas forzadas tratando de arreglar el fallo eléctrico. Yo pensé que podía ser el fin.

Algunas veces había pensado que en esta situación una persona se derrumbaría sufriendo una lucha interior queriendo gritar!! Quiero vivir!! En mi caso sentí una profunda serenidad como si estuviese en un mundo aislado lejos del que había que dejar. Mi mente estaba en este nuevo espacio, pedí perdón a Dios deseando me aceptase en su Reino. Fugazmente pensé en todo lo que dejaba especialmente en mi família y en mis seres queridos. Era como si me estuviera despidiendo de mi vida terrenal.

Esta serenidad se convirtió en una gran paz interior llena de felicidad.

No debemos tener miedo a la muerte pues las sensaciones que se sienten estan llenas de amor, de felicidad, de bondad, todo aquello que dificílmente recibimos o entregamos en nuestra vida terranal.

De repente como si de un rayo se tratase se iluminó toda la casa. Había vuelto a esta vida que en ningún momento quise abandonar.

Os quiero