Los espacios...
Nuestra vida humana no es eterna, que pena para algunos, que alegría para otros. ¿ Quién no ha pensado, y después que? ¿ Se acaba todo?, ¿ Vuelve el polvo al polvo?.
Se esparcen las cenizas al aire y este se encarga de hacer desaparecer los restos de un cuerpo, de unos miembros, de unos ojos, de unos oídos, de un cerebro. Toda una máquina casi perfecta con sentimientos para comunicarse, para amar, para vivir toda una vida.
Si creyésemos que el cuerpo humano solo es material este una vez esparcidos o consumidos sus residuos quedaría totalmente desaparecido del universo. Pero sus sentimientos, sus creencias, su amor, no son materiales, son espirituales, no pueden ser destruidos. Quedaran esparcidos en el inmenso espacio del universo no material. Allí estaremos todos, los nacidos en el planeta tierra o en cualquier planeta o constelación del universo. No visibles, con distintas frecuencias entre millones de almas felices, porque nuestra maldad se habrá quedado en cada uno de nuestros orígenes, desde el primer ser hasta él ultimo.
Nuestras creencias religiosas, cualquiera de ellas adora a su Dios, hay tantas religiones como dioses que son venerados por sus fieles. Cada Dios tendrá su espacio en el universo donde reunirse con las almas de sus fieles. Todos los espacios serán abiertos, para que las almas puedan reencontrarse y comunicarse entre ellas.
Las personas ateas tendrán su espacio y serán libres de continuar en él o entrar en cualquier espacio religioso.
Nuestra vida humana no es eterna, que pena para algunos, que alegría para otros. ¿ Quién no ha pensado, y después que? ¿ Se acaba todo?, ¿ Vuelve el polvo al polvo?.
Se esparcen las cenizas al aire y este se encarga de hacer desaparecer los restos de un cuerpo, de unos miembros, de unos ojos, de unos oídos, de un cerebro. Toda una máquina casi perfecta con sentimientos para comunicarse, para amar, para vivir toda una vida.
Si creyésemos que el cuerpo humano solo es material este una vez esparcidos o consumidos sus residuos quedaría totalmente desaparecido del universo. Pero sus sentimientos, sus creencias, su amor, no son materiales, son espirituales, no pueden ser destruidos. Quedaran esparcidos en el inmenso espacio del universo no material. Allí estaremos todos, los nacidos en el planeta tierra o en cualquier planeta o constelación del universo. No visibles, con distintas frecuencias entre millones de almas felices, porque nuestra maldad se habrá quedado en cada uno de nuestros orígenes, desde el primer ser hasta él ultimo.
Nuestras creencias religiosas, cualquiera de ellas adora a su Dios, hay tantas religiones como dioses que son venerados por sus fieles. Cada Dios tendrá su espacio en el universo donde reunirse con las almas de sus fieles. Todos los espacios serán abiertos, para que las almas puedan reencontrarse y comunicarse entre ellas.
Las personas ateas tendrán su espacio y serán libres de continuar en él o entrar en cualquier espacio religioso.
No existe el fuego eterno, los pecados planetarios se quedan en cada uno de ellos, el alma llegará a su espacio libre de pecado.
Cada uno de nosotros dependiendo del lugar donde hayamos nacido, de sus religiones, de sus costumbres, de nuestras creencias, al morir ascenderemos a nuestro espacio.
Se cual sera mi espacio, solo espero tardar mucho en llegar.